miércoles, 1 de mayo de 2013

Origen del nombre de Yuscarán


Por Oscar Wilfredo Lezama


En este aspecto también en nuestra investigación hemos encontrado controversia. Tradicionalmente se nos ha enseñado que el nombre de Yuscarán se deriva de un lenguaje indígena mexicano y significa “Ciudad de casa de flores” al decir de muchos porque sus casas estaban adornadas con bellas y perfumadas flores, sin embargo, hemos encontrado otras versiones que compartimos con usted:
El profesor Francisco Flores Andino en su monografía de Yuscarán manifiesta que se deriva del lenguaje Lenca y su significado es Yus = Jefe  Caran = Cerro.

No conforme con estas aseveraciones consulté hace aproximadamente ocho años al arqueólogo mexicano Erick Valles Pérez, quien formó parte del grupo de arqueólogos del Instituto de Antropología e Historia el que manifestó que sí, en verdad se deriva de un lenguaje mexicano significa “Sitio o Corazón del Agua”, lo que nos parece acertado por la abundancia del vital líquido en Yuscarán, el que precisamente nace en las entrañas de la montaña Monserrat. Para otros, etimológicamente hablando, Yuscarán significa “Cerro o Roca Grande”
El hallazgo de objetos arqueológicos en el sector de El Lagartero (ahora conocido como Jaguas) y también analizados por el arqueólogo Erick Valles quien concluyó que la vasija establecida data del período clásico tardío y post clásico (1400 a 1500 D.C.) lo que nos indica la existencia de asentamientos humanos en ese sector antes del descubrimiento de nuestros metales y podría ser que de allí provenga Yuscarán como nombre indígena.

Los documentos aún existentes indican que en principio de la explotación minera se le llamo “Real de Minas de San José de Yuscarán” ; por un tiempo fue conocido solo como el mineral de Yuscarán y ya en el diario Oficial La Gaceta Tomo 7 numero 11 de 4 de junio de 1869, páginas 81 y 82 artículo 4, en que se publica la creación del departamento de El Paraíso, consigna “Es capital de este departamento la ciudad de San José de Yuscarán”

Nota: Antes de esta fecha Yuscarán pertenecía al Departamento de Tegucigalpa.
En cuanto al gentilicio, en muchos documentos se nos llama “Los yuscaranes” o “Yuscaranenses” en términos populares se nos llamó “Guirisis” y Lambe (Lame) piedras. Esto fue porque todos tenían conocimiento del oro como su actividad principal y cuando no tenían agua para mojar una piedra la escupían con mucha naturalidad.

Publicado en la Revista Yuscarán, Ayer y Hoy, Numero 3, Febrero 2013


La primera huelga de Honduras


Por Oscar Lezama

Yuscarán con su minería vivió tiempos de mucho esplendor y por ello se registraron hechos importantes en su  historia. El apogeo minero y el fuerte comercio propiciaron en el año de 1874 la llegada del cuño* a Yuscarán, para ese tiempo a los trabajadores mineros se les pagaba con moneda de plata fuerte, pero al acuñarse moneda de níquel en esta ciudad de Yuscarán, esta moneda sustituyó a la anterior como moneda para efectuar los pagos a los jornaleros de las minas. Esto no agradó a los mineros que reclamaron sin ser oídos, por lo que se vieron obligados a realizar la primera huelga en Honduras, encabezados por un señor de nombre Basilio Salinas.

Según la historia, don Basilio Salinas era un hombre poco letrado pero de mucha inteligencia y en sus discursos les decía a los empresarios de la minería lo siguiente: “Que el capital sin el trabajo era como un banco o taburete sin una de sus patas” también les decía que “Una mano lavaba la otra y juntas lavaban la cara y que por tanto debían darse mutuas concesiones”. Al final los mineros ganaron la huelga y su trabajo volvió a ser pagado con moneda de plata fuerte.

Don Basilio Salinas Ardón nació en Yuscarán el 15 de abril de 1822, sus padres fueron Albino Salinas y Ana Ardón. Su padrino fue Juan Nepomuceno Morazán, hermano de Padre de Eusebio Morazán, padre del General Francisco Morazán Quezada. Procreó 6 hijos con María Trinidad Irías los que detallamos a continuación: Teresa de Jesús, nació el 3 de junio de 1857, fue su madrina Mercedes Andará. Indalecio, nació el 25 de mayo de 1862, su padrino fue Basilio Torres. Ángel José nació el 30 de julio de 1865, su padrino también fue Basilio Torres.  Antonio Salinas nació el 10 de junio de 1868 siendo su padrino don Alejandro Urrutia. Basilio que nació el 16 de abril de 1871 siendo su padrino Esteban Ardón  y Gilberto nacido el 7 de julio de 1873 siendo su padrino don Alejandro Urrutia.

Este fue el inicio del movimiento obrero nacional, posteriormente el 10 de marzo de 1909 se realizó una huelga en el Mineral de San Juancito, hitos históricos que inspiraron a los obreros que protagonizaron en 1954 la famosa huelga en los campos bananeros de la costa norte.

*Cuño: Se le denominaba tanto a la maquina con que se acuñaban monedas como a la oficina encargada de dicha actividad.

Publicado en la Revista Yuscarán, Ayer y Hoy, Número 2, Enero 2012



Toma y Desocupación de Yuscarán, año 1893


Del Libro; Policarpo Bonilla, Apuntes Biográficos de Aro Sanso

En 30 de diciembre de 1893, el General Silvestre J. Herradora salió de Santa María, en territorio nicaragüense, a la cabeza de 600 hombres con orden de invadir el territorio hondureño y tomar la plaza de Yuscarán para distraer la atención del enemigo por aquel lado, llevando una sección de artillería provista de dos cañones de 6, al mando de Lisandro Ocón y Miguel A. Cervantes.

                Se presentó esta fuerza al frente de Yuscarán el primero de enero siguiente como a las diez de la mañana y en el acto, el General Herradora, por medio de una señora que vivía en los suburbios de la ciudad, envió una intimación al defensor de la plaza, General Rafael López, para que entregara la plaza, concediéndose un término de dos horas, al finalizar las cuales bombardearía la población.

Herradora dispuso inmediatamente que el General Albino Munguía atacase con la primera sección de infantería por el ala derecha y el Coronel Vicente Lacayo por la izquierda y simultáneamente la sección de artillería empezó a hacer fuego contra el cabildo y el cuartel. La infantería, mientras tanto, fue avanzando lentamente hasta ganar las primeras calles de esta población. Entonces pudieron hacer un avance rápido hacia el centro de ésta.

En estos momentos fue muerto el defensor de la plaza y herido el mayor de la misma, Jesús Zavala. Los soldados que combatían a las órdenes de éstos, al ver muerto al primero y herido al segundo, se desbandaron y la plaza cayó en poder de los atacantes que hicieron las honras fúnebres a López, en relación a su grado.

                Fuera de los dos mencionados y de la deserción de las fuerzas de la plaza, se ignora el número de bajas habido de una y otra parte. Sabiendo Herradora que sería atacado por el General Vásquez, telegrafió al Prefecto de Nueva Segovia para que le enviase elementos de guerra y de boca y se dirigió a los generales Joaquín Gutiérrez y Uriarte, a quienes Ortiz había ordenado protegerlo, para que apresuraren la marcha; pero ni aquéllos ni éstos llegaron con oportunidad a Yuscarán.

                El ejército del General Vásquez se componía de 1,900 hombres equipados con 100 tiros cada uno. Marchaba con su Estado Mayor al mando del General Jesús Quiroz, la Guardia de Honor, cuyo jefe era el comandante Manuel A. Vásquez; una sección de rifleros americanos comandada por el general Hebert O. Jeffries; la artillería y una sección de caballería a las órdenes de un coronel de apellido Martínez. En el centro iba el tren de guerra, inclusive algunas cargas de dinero. Al llegar a Yuscarán dividió Vásquez sus fuerzas en dos alas, colocando su artillería en el punto denominado Los Tablones y Campos e Izaguirre (Zacarías), fueron comisionados para que tomasen a Monserrat. Se inició el ataque; pero poco después, observando los sitiados que la gente de Izaguirre asomaba por sobre los cerros, comenzó a desbandarse. Sólo se sostuvo por algún tiempo el cuerpo de artilleros; pero temiendo ser rodeados, inutilizaron los cañones y abandonaron también el campo, ganando con su jefe Herradora y algunos desbandados que se les incorporaron en el camino, el territorio nicaragüense.

Recopilación e investigación  realizada por el Lic. Héctor Ramón Cor
tés Cáceres
Publicado en la Revista, Yuscaran Ayer y Hoy, Número 2, Enero 2013

La iglesia católica de Yuscarán


Por Oscar Wilfredo Lezama


Al Fondo iglesia católica de Yuscarán
Durante el periodo colonial Yuscarán fue la Cabecera Eclesiástica del Curato de Texiguat. En los archivos parroquiales de la iglesia existe un libro de defunciones que data del año 1748, analizando su contenido nos damos cuenta que para entonces la iglesia estaba bien constituida y que en Yuscarán residían personas llegadas de varias partes del país y del mundo, a ese tiempo se utilizaban palabras como capellanía, cofradía, hacienda y fábrica en relación a la iglesia pues ésta entre otras cosas, era la encargada de vender los lotes en el cementerio.

No se conoce la fecha exacta de la fundación de la iglesia de Yuscarán, pero se han encontrado evidencias de actividad religiosa antes de 1743.
En 1751 se solicitó a la Real Audiencia de Guatemala, la construcción de la Iglesia y la permanencia de un capellán pagados con estipendios del vecindario. En principio existió una pequeña hermita.

En 1765 la iglesia ya poseía gran cantidad de bienes en calidad de capellanías otorgadas por vecinos del mineral así como las Cofradías de Nuestra Señora del Rosario y de las Benditas Animas, siendo mayordomos de ésta última Joachin Villalobos, Pedro Ferrera y Luis de Cárcamo, estos hacían prestamos a los vecinos mediante hipotecas de sus propiedades.
Para 1780 en un inventario de los enseres de la iglesia que se encuentra en las páginas del primer libro de nacimientos de la parroquia, encontramos las tres primeras imágenes de culto: un crucifijo con corona y resplandor de plata, una Virgen Dolorosa con corona y daga de plata y un San Juan con diadema de plata.

En 1857 el padre Manuel de Jesús Subirana llegó a Yuscarán y estuvo aquí por un espacio de 22 días. La sacristía de la iglesia fue construida en 1868.

Procesión del viacrucis 1940s
En 1876 se encargó al nicaragüense Víctor Mora para que arreglara 4 campanas a un precio de 250 pesos, para este trabajo encargaron a Francisco Ochoa 35 cargas de leña y a Eusebio Canales y Ramón 25 cargas de carbón del árbol del mismo nombre.


El 4 de enero de 1879 se emitió el decreto de secularización de los bienes eclesiásticos por lo que los cementerios pasaron a la custodia de la municipalidad, así la iglesia dejó de percibir fondos de fábrica que se destinaban a reparar el tempo y gastos para el culto obtenidos por las limosnas por enterramientos.


El 30 de diciembre de 1887 la municipalidad ordenó el pago de 275 pesos a Doña Teresa Sierra de Córdova como valor de las imágenes del Señor del Triunfo y el Resucitado puestas en el puerto de Amapala, estas imágenes aun se encuentran en la iglesia y se utilizan en la celebración de la Semana Santa en Yuscarán.

Publicado en la Revista Yuscaran Ayer y Hoy, Número 2, Enero 2013

El cinematógrafo en Yuscarán


Por Oscar Wilfredo Lezama

En  la década de 1950 el entretenimiento de la población era muy escaso, la radio era de tubos y de corriente, ésta que era por un lapso  de seis a diez de la noche, la televisión  no se conocía. En el caso del deporte, el  fútbol de vez en cuando había un juego porque los equipos visitantes tenían que venirse un día antes  debido a las dificultades para llegar a Yuscarán por su antigua carretera de acceso que era de tierra. Por lo anterior le brindamos un resumen histórico del cine en Yuscarán.

En 1900, un periódico de Tegucigalpa comento que, en Yuscarán, el ciudadano Carlos A. Will estaba haciendo un "Magnifico Negocio" con el cinematógrafo,  ya que a aquellos vecinos les había "interesado el aparato".

En esta casa funciono el cine en 1954
En los años 1954 y 1955 Don Carlos G. Velásquez instaló un cine en la casa que antes fue de Montalvina Cárcamo, últimamente esta casa fue de un ciudadano holandés,  propiedad de la familia Carrasco Chávez y en la que ahora tiene su negocio Darwin Perdomo, a inmediaciones de Hondutel  (antes El Telégrafo).

Aproximadamente en 1958 los húngaros o gitanos Daniel Miclos y Lucas Mendoza, montaron su sala de cine en la planta superior de la casa ubicada en el Barrio San José que antes fue de Don Albino Raudales, luego de Licha Raudales, posteriormente de Ramón Nolasco Osorio y actualmente de la Cooperativa Guadalupe Limitada.


Antiguo proyector de
don Arturo Cortés U.

Los hermanos Roberto y Arturo Cortés Urrutia formaron “El Cine Oriental” que inició funciones el 8 de julio de 1961. En este cine que se exhibían dos películas por función, estaba ubicado en la casa de la Familia Cortés Urrutia frente a donde hoy está el Telecentro de esta ciudad, ó dicho de otra manera, frente a donde funcionaba la dirección del Instituto Doctor Presentación Centeno, en la calle los Coroneles que conduce al barrio El Calvario. La cartelera que anunciaba las películas se colocaba en los corredores de la casa que hoy ocupa el comedor Chica y también eran perifoneadas (anunciadas) por Miguel Flores Lanza en las calles de Yuscarán.


El ciudadano P.M. Don Gustavo Adolfo Urrutia Raudales, no recordamos el año,
 pero después de Cine Oriental, instaló su cine en el Barrio El Calvario en la casa que antes fue de la Familia León Gómez y ahora de la profesora María Luisa Aguilar de Urrutia, actualmente funciona en esa casa la Iglesia Evangélica Cuadrangular. Esta actividad cineasta duró unos 10 meses. De este se cuenta la siguiente anécdota: “Dicen que fue clausurarlo porque según Ticho solo la función de matiné (Domingos) le era rentable, porque el cine durante la semana pasaba lleno pero que todos eran amigos y a nadie le cobraba”.


El profesor Carlos Enrique Barahona, allá por el año de 1982, en su casa de habitación frente al parque, acondicionó una salita de cine con capacidad para cien personas, exhibía dos películas con Betamax, la entrada general era de un lempira.

Después un norteamericano más conocido como el “Gringo de Sarita”, empezó con un cine en la casa del Profesor Juan Luis Raudales y luego lo trasladó a la casa que mencionamos primero o sea don de hoy está Coco Bongo.

Ya para 1985 y 1986 los hermanos Rolando y Carlos Osorio instalaron un cine en casa que hoy es de la familia Lino Sevilla cobrando Lps. 3 y Lps. 2 respectivamente.

El Patronato Pro Mejoramiento de Yuscarán, en forma alterna y en diferentes locales  proyectaba películas para recaudar fondos.

El Señor Velásquez, los húngaros y los Cortés Urrutia cobraban Lps. 0.50 adultos y Lps. 0.25 los niños. También ocasionalmente mirábamos cine público  cuando Rivera y Compañía o “La Mejoral” con Don Benjamín Lezama venían a Yuscarán a proyectar películas en la plaza.

Publicado en la Revista Yuscaran, Ayer y Hoy, Número 2, Enero 2013


El agua potable en Yuscarán


Por Oscar Wilfredo Lezama

Fuente artistica del parque
Con fecha 19 de abril de 1884, Don Mónico Córdova en su condición de Gobernador Político del Departamento de El Paraíso, envía oficio al Alcalde Municipal don Trinidad Grádiz informándole que los señores Don Guillermo Cole y Don Alberto Smith le han presentado una propuesta detallada para hacer venir el agua a esta plaza en tubos de hierro y bajo los mejores condiciones higiénicas por la suma de $ 4,875 pesos, incluía este valor el costo de una pila de construcción artística que se debe levantar en el centro de la plaza y de la Conducción de agua por tres de las calles principales de esta ciudad.

En ese mismo año, la municipalidad de Yuscarán, siendo alcalde municipal Don Trinidad Grádiz, Don Joaquín Fúnez Regidor Primero y don Noé Rivas síndico municipal, celebraron el 29 de agosto de 1884, contrato con los hermanos Carlos y Otto Zurcher para la introducción del agua potable, con un monto de $6,575.00 pesos  con las siguientes especificaciones:

1. Construir una pila de captación a 120 pies de altura sobre el nivel de la plaza.
2. Construir cerca de la localidad un tanque que contenga lo menos 6,000 galones, cubierto por una casa de adobe y teja (lo que se conoció por mucho tiempo como la Casa de Agua en el Barrio San Antonio) 3. La pila de dibujo artístico, el tazón de 4 varas de largo en forma octagonal, la fuente será de hierro colado bronceado y de la forma convenida, debiendo tener no menos de 10 pies de altura desde la superficie del agua que se construya en el tazón que sirve de base.

La tubería será de hierro galvanizado llegaba desde la Casa de Agua hasta la plaza y de la plaza partían dos ramales hacia las casas de don Daniel Fortín, Don Mónico Córdova y la casa que albergaría el futuro hospital (Casa que en los años 70 y 80 ocupo el Instituto Dr. Presentación Centeno y anteriormente la escuela de varones), el resto de las casas tenían que costearse la llevada del agua hasta su propias hogares.

Para la introducción de la tubería el gobierno otorgo una concesión especial a los hermanos Zurcher, estos también fueron los encargados del proyecto de agua potable en Santa Rosa de Copan. Estos recibieron un pago  adelantado de 3,500 pesos suministrados por la Administración General de Rentas en Tegucigalpa. El proyecto debió ser entregado 4 meses después de recibido el primer pago, pero para 1890 aun no se terminaba de pagar a los hermanos Zurcher por lo que don Cayetano Bonilla Gobernador político dono el resto del dinero, que originalmente debió ser pagado por la población que se negaba a hacerlo. Don Cayetano Bonilla argumentaba que la municipalidad no debió haber recibido el proyecto porque la tubería estaba dañada.

En 1885 se prohíbe el desmonte de las orillas del rio en la montaña, porque esto disminuía notablemente el caudal del agua que llegaba a este vecindario.  

Lo anterior  indica que en la plaza primero existió la fuente y después el parque del que hablaremos en próximas publicaciones.

El SANNA inicia  sus actividades en Yuscarán en diciembre de 1966.

Llaves publicas en los barrios
Antes de esto existían llaves publicas en los diferentes barrios: 1)  San Antonio, 2)  La Ronda cerca de la casa de la familia Cárcamo, 3) En la Suiza, 3) o San Juan frente a casa de Alejandro Ardón y otra frente la casa de Francisco Ochoa, 4) La Soledad frente a la casa de Hernando Flores Nolasco, 5) El Centro frente a la casa de Quintero y otra Contiguo a la Carnicería, 6) El Calvario frente a la casa de Pablo Morales, 7) Concepción cerca de la casa de la familia Ochoa Raudales.

Fuentes Libros de actas de la Municipalidad y la Gobernacion Politica de esa epoca.
Publicada en la Revista Yuscarán, Ayer y Hoy, Numero 2, Enero 2013 



Sociedad Minera Fortín & Bonilla


Tomado Del libro “De Santos y Pecadores”, de Leticia Oyuela

Don Daniel Fortín
La gran empresa de la familia Fortín, tal como ya la conocemos, fue fundada por Petrona Fortín, quien organizó una sociedad colectiva en la que participaron sus hijos: Daniel, Celso, Camilo y José Donato. Con ellos manejó el enclave minero de Yuscarán, después de que compró las más importantes vetas abandonadas por los franceses Leroux, los hermanos Durand, Belligocourt y otros más, en los momentos de la baja de la plata. Por eso envió a su hijo natural, Marcial Fortín Fiallos, a explotar los placeres auríferos de las abandonadas minas hispánicas de San Antonio de Oriente y San Antonio de Occidente. Doña Petrona, que murió en 1862, se enfrentó con la muerte prematura de sus hijos, lo que impidió el fortalecimiento del proyecto. Celso falleció a los 22 años, Camilo a los 56 y Donato a los 29. Solamente Daniel le sobrevivió, sosteniendo una relación muy especial con doña Mariana aquella joven criolla que había heredado las posesiones de sus padres. Dionisio Ordoñez y Juana Colindres, en el espléndido valle de Yeguare.

Doña Mariana había gozado siempre del respeto de los vecinos habitantes del valle de Yeguare, al que ya empezaban a llamar El Zamorano, en recuerdo de aquel viejo poblador, don Francisco del Valle, casado con doña Isabel María Castellón, original dueño de todas esas tierras. El fraccionó sus  180 caballerías en tres partes, de las cuales los Ordoñez, por herencia de don Manuel Antonio Gómez, disfrutaron de una de esos tercios en el último cuarto del siglo XVIII.

La angustia de doña Mariana estaba íntimamente conectada con el temperamento y el carácter de aquellos hijos de ella, de su propio vientre, que eran Daniel Fortín Ordóñez, nacido en Yuscarán el 7 de mayo de 1871; la dulce Concepción y Cornelio débil y endeble, atacado a temprana edad por la peste blanca, cuyo bacilo parecía haber impregnado las paredes de la hermosa casa de San Francisco.

Daniel, con quien se había desposado en 1869, era quizá el más difícil de los hijos de doña Petrona.  Parecía que en él se habían sintetizado todos los conflictos que marcaban la estirpe. Poseía un don de mando voluble, volubilidad que impregnaba su vida personal por aquella gran fantasía y el perpetuo aire de gran señor, que lo llevaba a fabular grandes pasiones. De la misma manera  que se expresaba en los juegos de azar, que lo mantenían ensimismado, quieto, rígido, con los ojos desorbitados, ya fuera frente al tapete verde en el misterio aleatorio de los naipes o en los improvisados petates de las timbas de los jugadores de dados, armadas en los caminos de tránsito hacia Guatemala.

Todo aquello producía los suspiros que ahogaban el pecho de doña Mariana, tal como lo advirtió la viajera norteamericana. Los suspiros eran impuestos por  el deber que tanto el sistema como la tradición, imponían a las mujeres, como una lápida prematura. Su basamento se centraba en el honor de la familia, en el respeto a la sangre así como en el sentido de honor y el sostenimiento de un patrimonio, garantía para el futuro. Todo ello hacía de las madres esas verdales del culto familiar y de las mentiras, que ahora llamamos fantasmas, ocultados cuidadosamente dentro de los armarios, ya que los secretos familiares – sobre todo conductuales-, en esa sociedad desacralizada, no llegaban ni al confesionario. Así las vidas se impregnaban del peso de la secretividad, que apartaba a los personajes de una auténtica realidad.


Daniel Fortín Ordoñez
Posiblemente Daniel Fortín Ordóñez fue el proyecto directo del clan Fortín, él administró el enclave minero desde muy temprana edad y  a él  le tocó vivir los duro s días posteriores a la Reforma Liberal, cuando se rompe la paz impuesta por los gobernantes reformistas: Marco Aurelio Soto, permanentemente inspirado por el literato Ramón Rosa y don Luis Bográn. En su afán  por hacer realidad la idea unionista de Justo Rufino Barrios, abrieron la caja de Pandora provocando que el país retornara al continuado incendio de la guerra civil, que afectaba directamente a la clase minera, pues quedaba sin mano de obra por la participan de güirises y gurruces, trasformados en soldados llamados a constituir las hordas “revolucionarais” convocadas “al toque del somatén”


Así fue que la familia, para sostener aquel esplendoroso estilo de vida, comenzó a vender alguna que otra veta minera de Yuscarán y a asociarse con algunas familias de la localidad –con poder político- coma la que efectuaron don Severino Retes que seguía sacando plata extemporáneamente, a fin de cubrir los compromisos contraídos con algunas casas importadoras de Wallis (Belice). La acción  respondía al imperativo de no perder la oportunidad de figurar entre los exportadores de plata de Honduras. En esa misma época surgió la primera sociedad registrada con el nombre de Fortín&Bonilla. Esto nos permite ver cómo, la debilidad financiera de los grupos económicos hondureños los lleva, en momentos inconfesados de crisis, a establecer alianzas con el poder político, buscando el oligopolio, que no siempre es determinante de éxito sino, más bien, una visión profética de la crisis que conduce al fracaso.



Cuando surgió la sociedad Fortín&Bonilla, una foto quedó como testimonio significativo. Posiblemente doña Mariana la ocultó durante muchos años en el soporte del pequeño lienzo en el que Toribio Jerez pintó el retrato de su hijo Daniel – con texto incorporado -  a la edad de treinta años (ahora se puede contemplar en la colección privada de la Escuela Agrícola del Zamorano). En él se observa a un joven delgado, con pretensiones de elegancia por la moda que lleva, de corte muy londinense; Las manos apoyadas en los bolsillos –la típica actitud del dandy – pero con una sonrisa muy tímida, introspectiva, muy pagado de ser la cabeza de una herencia, no sólo económica, agobio pesado que constriñe el destino, anulando el futuro.

Conforme a la escritura otorgada por el notario don Pedro José Bustillo, Fortín&Bonilla arranca en 1884: don Policarpo obtiene el 30 por ciento del monto de la sociedad establecida en la suma de 100,000 pesos y recibe facultades para negocia contratos de inversión que proporcionen el necesario circulante para las operaciones de la compañía. El 70 por ciento estaba representado por los bienes heredados de la original compañía Hermanos Fortín, 





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sociedad colectiva, que legalmente respondía ante sus acreedores con todos los bienes de la sucesión de doña Petrona Fortín e hijos. Estos bienes hacían una masa hereditaria de más de un millón de peso plata y se expandieron, en la primera mitad del siglo XIX, gracias al establecimiento de casas import-export, con sedes en Yuscarán, Danlí y Tegucigalpa.
Era lógico comprender esa alianza con el doctor Policarpo Bonilla porque, en ese momento, él es el hombre más visible en las luchas por el poder público, que se avizoraban dentro de los esquemas del recién organizado Partido Liberal y del cual don Policarpo es el hombre más destacado para representar el poder. Desgraciadamente, para los intereses mineros, no representó la paz necesaria que se requería para su desarrollo, sino todo lo contrario. Con los cruentos sucesos que los historiadores fácticos del país han llamado”revolución del noventa y seis”, se volvió a instaurar en el país la anarquía y el desorden, incrementando la dependencia hacia los países vecinos.


La expansión hacia la línea del comercio, que los hizo adquirir los restos del remate del viejo almacén de los hermanos Ugarte, amplió la necesidad que el grupo Fortin&Bonilla tenía de capital en numerario, mas no consideraron la competencia que significaba la inyección económica que, por otro lado fortalecía el antiguo negocio – también de import-export- había heredado don Policarpo por la rama de los Gutiérrez, a través de su boda con doña Emma Gutiérrez , de antiguo prestigio en el comercio local. Este negocio se situaba en el ángulo de la Plaza Morazán (donde después estuvo la casa Quan), mejor ubicado que el sitio comprado a los hermanos Ugarte cerca de las márgenes del río.

Esa experiencia de asociación hizo que, cinco años más tarde, en derredor de la industria extractiva se aglutinara el más definido grupo de poder oligopólico de la Honduras de fines del siglo XIX. Rota la sociedad Fortin&Bonilla, se creó la Paradiso Reduction Co, donde participan como tenedores de acciones los viejos coraceros de la política criolla como don Florencio Xatruch, don Policarpo, los norteamericanos Enrique Level y Thomas R. Lombard, ambos con domicilio en Nueva York. También participó el alcalde de Yuscarán, don Sinesio Andino, como único propietario de la tierra que contenía la mina y el ingenio de metales llamado El Aguacate: don Adalberto Zelaya, en su carácter de heredero de don Santiago del mismo apellido, con las vetas de Monserrat y Sacramento, que habían comprado a don Benjamín Lozano, don José María Lazo, don Manuel Sequeiros y otros en el rescate que efectuaban de la sucesión de la  Bladoquin Gold&Placer, según consta  en el acta firmada en el Juzgado de Primera Instancia de Yuscarán, el 14 de febrero de 1885. 

Publicado en la Revista Yuscarán, Ayer y Hoy, Número 1, Diciembre 2012